Todavía pienso que el mundo puede ser mejor

20 noviembre 2012

Voz y Bandera



No soy de acá solamente porque caí por suerte entre los límites imaginarios de una mente malévola. No vibra mi alma por las notas musicales que me enseñaron a hacer mías. Mi alma vibra por la gente que habita y coexiste conmigo en esta tierra, ni me siento orgulloso de una bandera que grita en mi cara lo que no somos y lo que sí. Mi bandera es la voz que emerge con dolor por la injusticia del opresor y del oprimido que calla:

No somos oro pero brillaríamos como el sol si abriéramos los ojos.
No somos mar pero cuánta sed y hambre podríamos sanar si uniéramos las manos.
No somos sangre para derramar por una causa que no es nuestra...
somos sangre que corre por las venas
y queremos transmitir a nuestros hijos.
Somos sangre que quiere ser signo de vida y libertad verdadera.

Reprochamos los que empuñan una piedra
y olvidamos estas palabras del Maestro:
"Si estos callan, hablarán las piedras"
Somos Voz y no silencio,
profetas de nuestro tiempo.


 Leandro Sabogal
20 Noviembre de 2012

30 octubre 2012

Obligaciones laborales


En un país lejano, de otro mundo muy lejano,
existía un joven que quería surgir y sobrellevar una vida digna.
Para esto consiguió un trabajo en el que no le pagaban mucho, pero algo es algo, decía.
En el momento de tramitar la firma del contrato le exigieron pagar seguro.

Él muy contento, se acercó a solicitar el formulario de inscripción al seguro médico
y le exigieron pagar pensión. No le vio problema. Solo que  en el momento de pagar vio algo muy extraño y sospechoso.

Cuando por fin recibió su primer sueldo que era de 6 monedas de bronce hizo cuentas:

2 y media monedas para pagar el arriendo y servicios
3 monedas para pagar alimentación y transporte
y 1 moneda y media para pagar las obligaciones de seguro y pensión.

Yéndose a su casa prendió la tv para tranquilizarse un poco de la desilusión. Vio en primera plana una gran fila de ancianos protestando porque no se les pagaba su pensión. Pasando el canal observó la noticia de robos en EPS y pagos exagerados a los gerentes de estas empresas. Apagó la TV y salió a caminar por las calles de la gran urbe.

Bastante triste y sabiendo que no le quedaba más tiempo en el día para poder conseguir otro trabajo y poder pagar sus obligaciones, decidió vivir en la calle y pedir limosna.

La última gran noticia es que a los habitantes de la calle se les empezará a cobrar impuestos y tendrán la obligación de pagar seguro, pensión y póliza de seguro por si en algún momento se le ocurre la brillante idea de lanzarse a la vía para hallar la paz bajo las llantas del servicio público.

21 octubre 2012

Traficando con la paz

Oslo. El nuevo escenario de este malévolo dramatizado.
El gran juego:

¡Atención! son bienvenidos a este gran show de talla mundial.

Por un lado, quien pretende ser la voz de un pueblo;
y por otro, el que le hace creer al pueblo que es su voz.
Como una imagen que se choca en el espejo.

En medio, un pueblo que no sabe que los es.
una creación maleable en masa.

Ya entiendo por qué se compadecían de mí al ver que no tenía televisor.
Ya me regalaron uno. Ya puedo ser un ciudadano de bien.

"Y en verdad estoy muy indignado." "No sé qué hacer con este sentimiento."
Le tengo la solución a sus problemas. La subversión es el camino.

Claro!! no hay una mejor forma de echarle gasolina a este carruaje.
No sabes cuánto necesitan de tu fuerza interior.


08 octubre 2012

Haciendo nada





Escribir desde mi computara no tiene ningún valor comercial. 
Sin contar el gasto de electricidad 
y los veinte mil pesos que le pago a la vecina 
para que me dé la clave de su señal de internet.
Aquí en medio de la nada, junto a la nada y con nada en la cabeza. 
Haciendo nada como lo diría Caupólican Peña desde Chile. 
Mi guitarra se dejó tocar y entoné el salmo de la madrugada.










Es un riesgo para los ingenuos estas meditaciones.
Pero de qué sirve la vida si uno no se arriesga a perderla.

L.S.

16 noviembre 2011

Partida de ajedrez


Era un chico cuando empezó a inquietarme el ajedrez. Mi madre me enseñó a mover las fichas y jugué con ella mis primeras partidas. Al principio ella me ganaba todas, pero cuando empecé a ganar se acabaron esas tardes de jaques con ella.

Años después, siendo todavía un chico, conocí a Oscar Miranda. Me llamaba la atención su propensión a la poesía, el dibujo, la filosofía y además el ajedrez. Confieso que influyó significativamente en mi opción por las letras y demás aspectos de mi credo estético.

En una de esas partidas con Oscar, en las que no me iba muy bien con el juego, pero sí en sacarle provecho a su conversación, me atreví a exteriorizar una de mis ideas: "¿se imagina que las guerras entre países se arreglaran con partidas de ajedrez?"... él guardó silencio un memento y respondió: "eres muy ingenuo". La partida continuó.

Después de un rato me animé a preguntar el significado de ingenuo y respondió con cierto toque paternal: " Crees que todo el mundo es bueno... las guerras no se pueden definir en un juego de ajedrez porque ellos quieren ver sangre, además se pierde más dinero acabando el negocio de las armas que acabando con una guerra." y diciendo ésto movió su alfil para darme un Jaque mate.